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Pastor Rogelio Daniel | 18/12/2011
(MATEO 27:45, 46 DHHE-ES) Desde el mediodía y hasta las tres de la tarde, toda aquella tierra quedó en oscuridad. A eso de las tres, Jesús gritó con fuerza: “Elí, Elí, ¿lema sabaqtaní?” (es decir, “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”)
Me pregunto ¿Que sostuvo a mi Cristo en esa cruz? ¿Lo volvería hacer por nosotros? Las respuestas que he descubierto en la intimidad es, que no fueron los clavos quienes le sostuvieron, fue el AMOR PARA CON NOSOTROS y el ANHELO DE HONRAR A SU PADRE; y estoy seguro que si la historia se repite el lo volvería hacer por las mismas razones. Aclaro, el lo hizo una vez y para siempre, y es suficiente.
Ahora Jesús nuestro Salvador está a tres días más de cumplir por completo la encomienda del PADRE. Ya se había dicho que destruirían el templo y que en tres días lo levantaría.
(JUAN 2:19-22 DHHE-ES)
Jesús les contestó: Destruid este templo y en tres días lo levantaré. Le dijeron los judíos: Cuarenta y seis años tardaron en construir este templo , ¿y tú vas a levantarlo en tres días? Pero el templo al que Jesús se refería era su propio cuerpo. Por eso, cuando resucitó, sus discípulos se acordaron de lo que había dicho y creyeron en la Escritura y en las palabras de Jesús.
El enemigo pensó "he ganado esta batalla", "soy el ganador", lo que no sabia es que nuestro REDENTOR iba de camino por su ÓSCAR (Premio).
(MATEO 12:40 DHHE-ES) Porque así como Jonás estuvo tres días y tres noches en el vientre del gran pez, así también el Hijo del hombre estará tres días y tres noches dentro de la tierra.
Mis amados, mientras mas oscuro está es porque mas pronto ha de amanecer.
Jesús descendió al Hades (Hch. 2:27) “Porque no dejarás mi alma en el Hades, ni permitirás que tu Santo vea corrupción”. (Hch. 2:31-32 “viéndolo antes, habló de la resurrección de Cristo, que su alma no fue dejada en el Hades, ni su carne vio corrupción. A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos”.
La palabra "Seol" proviene del hebreo y el vocablo "Hades" del griego. Ambos significan exactamente lo mismo: "Lugar donde moran los espíritus que se han separado de sus cuerpos a consecuencia de la muerte física" No es la morada eterna de ellos.
El Hades tenía dos secciones muy diferentes. El Señor lo describe de una forma muy precisa en la historia del Rico y Lázaro. Lucas 16:19. Parábola de Lazaro y el Miserable.
(Lucas 16:19-31 NTV) Jesús dijo: «Había un hombre rico que se vestía con gran esplendor en púrpura y lino de la más alta calidad y vivía rodeado de lujos. Tirado a la puerta de su casa había un hombre pobre llamado Lázaro, quien estaba cubierto de llagas. Mientras Lázaro estaba tendido, deseando comer las sobras de la mesa del hombre rico, los perros venían y le lamían las llagas abiertas. »Con el tiempo, el hombre pobre murió, y los ángeles lo llevaron a estar con Abraham. El hombre rico también murió y fue enterrado, y su alma fue al lugar de los muertos. Allí, en medio del tormento, vio a Abraham a lo lejos con Lázaro junto a él. »El hombre rico gritó: “¡Padre Abraham, ten piedad! Envíame a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua y refresque mi lengua. Estoy en angustia en estas llamas”. »Abraham le dijo: “Hijo, recuerda que tuviste todo lo que quisiste durante tu vida, y Lázaro no tuvo nada. Ahora él está aquí recibiendo consuelo y tú estás en angustia. Además, hay un gran abismo que nos separa. Ninguno de nosotros puede cruzar hasta allí, y ninguno de ustedes puede cruzar hasta aquí”. »Entonces el hombre rico dijo: “Por favor, padre Abraham, al menos envíalo a la casa de mi padre. Tengo cinco hermanos y quiero advertirles que no terminen en este lugar de tormento”. »Abraham le dijo: “Moisés y los profetas ya les advirtieron. Tus hermanos pueden leer lo que ellos escribieron”. »El hombre rico respondió: “¡No, padre Abraham! Pero si se les envía a alguien de los muertos ellos se arrepentirán de sus pecados y volverán a Dios”. »Pero Abraham le dijo: “Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no escucharán por más que alguno se levantara de los muertos”».
Entonces vemos que a un lado era tormento, era el destino de todos los que morían en sus propios pecados. La otra sección era el lugar de consolación, donde fue Lázaro, llamado también el Paraíso.
Los creyentes del Antiguo Testamento miraban el Seol con temor y esperaban salir de allí un día. Creían en la resurrección del cuerpo.
Job 19:25 "Yo sé que mi Redentor vive, y al fin se levantará sobre el polvo; y después de deshecha esta mi piel, en mi carne he de ver a Dios".
Sl.16:10 "No dejarás mi alma en el Seol".
Sl.49:15 "Dios redimirá mi vida del poder del Seol, porque Él me tomará consigo".
El Señor luego de morir en la cruz, descendió al Hades, al lugar de consuelo, Paraíso o como también se le denomina, Seno de Abraham, para proclamar allí que la obra de la expiación había sido consumada, y sacar a los creyentes del Antiguo Testamento que habían muerto en la fe y obras de sacrificios que solamente eran figuras del verdadero.
Ahora lo profético era que solo estaría tres días y tres noches.
(Romanos 6:9, 10 NTV) Estamos seguros de eso, porque Cristo fue levantado de los muertos y nunca más volverá a morir. La muerte ya no tiene ningún poder sobre él. Cuando él murió, murió una sola vez, a fin de quebrar el poder del pecado; pero ahora que él vive, vive para la gloria de Dios. |